II Parte de los mensajes bajo el tema:

La única Solución al gran dilema de la humanidad.

Todo pecado cometido por el ser humano, tiene su origen en el espíritu carnal, el cual es un espíritu totalmente contrario a Dios.

El individuo sabe lo que es bueno pero incurre en lo malo, porque este espíritu es su naturaleza y es más poderoso que él. El gran problema del hombre es el pecado.

Cristo no solo vino para limpiar nuestros pecados sino también para librarnos del poder de la naturaleza carnal que es la raíz de todo pecado.

Dios es justo y no pediría al hombre hacer algo imposible y es la voluntad de Dios que podamos vivir una vida pura.

Para que esto sea una realidad, es necesario no solo regocijarse en una experiencia de salvación estando solamente justificados, sino que se realice la segunda obra de gracia, la santificación, es decir la llenura del Espíritu Santo; entonces se tendrá la experiencia completa de salvación con la que se logra vivir una vida victoriosa sobre el pecado.