Qué dice la biblia sobre el bautismo: 12 enseñanzas esenciales que debe conocer

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el bautismo

Adéntrese en las profundidades de la fe con nosotros mientras exploramos el significado y la importancia del bautismo según las enseñanzas bíblicas.

Sumérjase en las aguas del conocimiento divino y descubra lo que la Biblia nos revela sobre el bautismo, un mandato sagrado introducido por Jesucristo.

Acompáñenos en este viaje espiritual, donde cada mención del bautismo nos lleva más cerca de comprender su verdadero propósito.

¿Qué dice realmente la Biblia sobre el bautismo? Únase a nosotros para descubrirlo y permita que su corazón sea tocado por la gracia divina que emana de esta sagrada ordenanza.

I. El bautismo en agua es un mandato

  1. Dios ordena a sus ministros bautizar: Mateo 28:19. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

  2. El bautismo es para los que se arrepienten y creen: Hechos 2:38. Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
    Hechos 22:16: Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.

II. Ejemplos de bautismo en agua

  1. Jesús fue bautizado: Mateo 3:16. Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
  2. Los tres mil conversos el día de Pentecostés: Hechos 2:41. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.

  3. Los samaritanos convertidos: Hechos 8:12-17. Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
    También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito.
    Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan;
    Los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;
    Porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.
    Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.

    Los samaritanos convertidos son bautizados
  4. El eunuco: Hechos 8:35-38. Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
    Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?
    Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
    Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

  5. El apóstol Pablo: Hechos 9:18. Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado.

  6. La casa de Cornelio: Hechos 10:44-48. Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
    Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.
    Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.
    Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?
    Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.

  7. Lidia de Tiatira: Hechos 16:14 – 15. Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.
    Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos.

  8. Crispo y los corintios: Hechos 18:8. Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados.

    Muchos otros en Corinto también escucharon a Pablo, se hicieron creyentes y fueron bautizados.
  9. Los doce discípulos que Pablo encontró en Éfeso: Hechos 19:1-7. Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos,
    Les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.
    Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan.
    Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.
    Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
    Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.
    Eran por todos unos doce hombres.

III. La fe y el arrepentimiento deben preceder al bautismo en agua en todo momento

  1. La fe es esencial antes del bautismo. Hechos 8:36-37. Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?
    Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
  • Efectos de la fe: Hechos 10:43. De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.
    1 Juan 5:1. Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.
    Romanos 5:1. Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
  1. El arrepentimiento es esencial antes del bautismo. Hechos 2:38. Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
  • Efecto del arrepentimiento: Hechos 3:19. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.

IV. Para seguir el modo correcto de bautismo en agua, debemos

  1. Bautizar en lugares con mucha agua: Juan 3:23. Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.

  2. Entrar en el agua ambos, predicador y candidato: Hechos 8:38. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.

  3. Sumergir al candidato en el agua: Romanos 6:4. Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

V. Existe una única acción en el bautismo

Efesios 4:5. Un Señor, una fe, un bautismo.

VI. El bautismo no debe efectuarse en ningún otro nombre que en el del “Padre, Hijo y Espíritu Santo.”

Mateo 28:19. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

VII. La ceremonia apostólica empleada en el bautismo

Hechos 8:16. Porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.

Hechos 10:47-48. Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros?
Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.

Hechos 19:5. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.

VIII. El propósito del bautismo en agua

1 Pedro 3:21. El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo.

IX. En la iglesia apostólica tanto hombres como mujeres eran bautizados; no se menciona a los infantes

Hechos 8:12. Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

X. En la iglesia primitiva, algunos fueron bautizados en agua antes de recibir el Espíritu Santo.

Hechos 8: 12-16. Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. 
También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito. 
Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan;
Los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;
Porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.

Hechos 19:5-6. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.

XI. En la iglesia primitiva, algunos fueron bautizados en agua después de recibir el Espíritu Santo.

Hechos 10:44-48. Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. 
Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. 
Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. 
Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 
Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.

XII. Esta ordenanza debe ser administrada por los ministros de Dios hasta el fin del mundo

Mateo 28:19-20. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 
Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

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