I Parte de los mensajes bajo el tema:

La única Solución al gran dilema de la humanidad.

La mente de Dios no es solamente plantear el problema sino también la solución. Dios tiene bajo juicio a todos los que incurren en maldad y al encontrarse en este estado de maldad, si la muerte los sorprende no habrá manera de salir de una eternidad en tormento.

Las tantas ocupaciones del diario vivir mantienen a las personas concentradas en otras cosas y no permiten que reaccionen ante la eternidad que les espera y el ser humano no puede reaccionar ante la gravedad de su condición porque está muerto en sus delitos y pecados (Efesios 2:1-2).

Lo que el ser humano desconoce es que solo puede ser salvo cuando Dios propicia las condiciones para su reacción. No siempre Dios estará trabajando para que el individuo reaccione por lo que es importante dar el paso cuando Dios está llamando ya que nadie se salva cuando quiere.

Humanamente hablando, el hombre no posee el poder para solucionar el problema del pecado, solo Dios tiene el poder para dar solución al dilema de la vida en el individuo.