Esta capacidad no se logra a la fuerza o con castigos; esto está ligado al tipo de relación que se desarrolla entre los padres y sus hijos.
La obediencia en el Señor a los padres es una exigencia divina que es justa, pero conveniente a los hijos, para que tengan una larga vida en esta tierra.
Invierta todo lo que pueda en esos espíritus, en esas mentes, aunque pequeñas, porque estamos lidiando con lo espiritual
El esposo debe amar a su esposa a tal grado de entregar su vida por ella cuando fuere necesario y vivir con ella sabiamente, dando honor a su mujer como a vaso más frágil, y como a coheredera de la gracia de la vida, para que sus oraciones no tengan estorbo.
Hay un tremendo valor en corregir a los hijos desde temprano.
Si se logra que obedezcan tan pronto se les habla, se habrá logrado mucho.
Sin embargo, todo comienza por los padres, quienes primero necesitan alinear sus vidas con Dios.
Para que los hijos honren a sus padres, se requiere primeramente la visión de la importancia de esto junto con la determinación para producirlo, cueste lo que cueste.
La sujeción de la esposa es por tanto una virtud de dejarse llevar gustosamente por parte de su esposo. Pero es importante entender el por qué esto es así.
Es necesario que logremos que nuestros hijos entiendan desde su temprana edad que existe solo una cabeza en el hogar.
El tener conciencia de Dios como el único Ser Supremo, trabajará en los niños como un freno a la maldad, inspirándolos a la reverencia a Dios.
En este breve estudio, descubrirás qué dice la biblia del divorcio, comenzando por la Ley de Moisés, pasando por las enseñanzas de Jesús y el apóstol Pablo.












































