Dios ha hecho al ser humano con la capacidad de confiar en algo o en alguien.

Lo hacemos prácticamente a diario en nuestras diferentes actividades y muchas veces sin percatarnos que estamos confiando: confiamos en el conductor al subirnos a un medio de transporte, se confía en los doctores, se confía en los maestros, etc.

Pero nosotros podemos confiar en Dios. Él es digno de ser confiado.

Considera los siguientes atributos de Dios:

  • Él es el gran creador: todo existe por causa de Dios.
  • Es omnipotente: puede hacer todas las cosas con quien sea, y a donde sea.
  • Es omnisciente: él lo sabe todo. Nada queda oculto de él.
  • Omnipresente: Dios también está en todas partes; a donde sea que vayas, él estará presente.
  • Dios es eterno: no tuvo ni principio, ni fin. Nunca ha dejado ni dejará de existir.
  • Dios es único, no hay absolutamente nadie como él.
  • Él es amoroso, bondadoso, misericordioso, y siempre desea hacernos bien.

Por lo tanto tu puedes depositar toda tu vida en manos de él, sea que estés en “la montaña” o sea que estés en medio del “valle de la muerte”.

Dios está interesado en confíes cada aspecto de tu vida en él.

Pero la raíz de todos los males en la humanidad es el pecado y es el mayor problema en el cual se encuentra la humanidad.

Con todo eso, Dios está dispuesto a resolver ese problema, como vemos en Romanos 8:32 “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

Si te encuentras con la disposición, el deseo y la determinación de cambiar y reconciliarte con Dios, vas a encontrar en él una persona perdonadora.

¿Hay en ti el siguiente clamor: “Dios: ayúdame a cambiar mi vida”?

Si es así, el siguiente mensaje te llenará de inspiración para tomar aquel importante paso, y al final, puedes ponerte en contacto conmigo, usando el ícono de WhatsApp el cual está en esta misma página.