La gente tiende a llamar santos a algunos personajes que existieron en el pasado: San Pedro, San Pablo, San Juan, Santo Tomás, etc. Pero: ¿crees tú que uno también puede ser santo? Veamos algunas porciones que responden esta pregunta:
Romanos 1:7 a todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. I Corintios 1:1-2 Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes, a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: I Pedro 1:15-16 Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
Y Dios no hace acepción de personas y además, es inmutable. Lo que hizo por otros, lo puede hacer también por ti. Él no cambia. ¿Qué caracterizó la vida de aquellos llamados santos?
    • Su pureza espiritual: Fueron purificados de aquella naturaleza que inicialmente frustró la relación con Dios, llevándolos a un estado de contaminación.
 
  • Su separación para una vida de servicio a Dios: Tuvieron vidas entregadas a aquel que los amó. Y tú, aunque no termines siendo un pastor o misionero, también necesitas entregar tu vida para servir a Dios de todo corazón.
  La vida santa inicia con la remoción total del pecado de la vida del individuo para su relación con Dios, es decir, llevar al hombre al estado inicial como eran Adán y Eva. Miremos algunas cosas dichas por estos hombres santos:
I Juan 3:4-9 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.
¿Qué tal si ahora escuchas el mensaje bajo el tema: “¿Podemos ser santos?” El mismo, aunque corresponda a “semana santa”, siempre es válido, ya que es así que sabrás cómo alcanzar la santidad según la Biblia durante los 365 días en el año.
Me interesa saber qué piensas…